Un viajero que rehúse pasar sobre un puente hasta haber comprobado personalmente la solidez de cada una de sus partes no irá muy lejos; es necesario arriesgar algo, incluso en matemáticas - Horace Lamb
Había una vez un mercader muy viejo, y muy rico en China que quería retirarse y pasar el resto de los días de su vida estudiando, meditando y atendiendo su jardín. Pero antes tenía que encontrar a alguien que pudiera dirigir su imperio con éxito, porque no quería que se perdiera el trabajo de toda su vida.
Se decidió por la prueba perfecta y envió avisos de que buscaba un sucesor. En el día señalado, muchas personas vinieron a presentarse para el puesto.
Erase un rey que descansando en el amplio mirador de su palacio, soñó que había encontrado seis hermosas jóvenes que caminaban y caminaban por una senda. En cierto momento, vencidas por la fatiga y por la sed, se detuvieron bajo el ardiente sol; entonces, surgió una hermosa princesa que les llevó bondadosamente un cántaro de agua pura y fresca, de ese modo aquellas hermosas jóvenes, reanimadas, reanudaron su caminata interrumpida.
Un cuento ingenioso sobre matemáticas? Una recreación lógica ingeniosa? Un juego lógico de términos matemáticos?
El Romance del Arcotangente y la Derivada
Veraneaba una Derivada Enésima en un pequeño chalet situado en la Recta del Infinito del Plano de Gauss, cuando conoció a un Arcotangente simpatiquísimo y de espléndida representación gráfica, que además pertenecía a una de las mejores familias Trigonométricas. Enseguida notaron que tenían propiedades comunes.
A un examen eliminatorio de inglés para la admisión en la Escuela Oficial de Idiomas, se presentaron más de 800 alumnos para cubrir un total de 90 plazas. El examen duraba dos horas y cada alumno recibía una libreta azul. El profesor, que era muy recto, anunció que si la libreta del examen no estaba sobre su pupitre después de dos horas exactamente, no se aceptaría y el alumno suspendería. Media hora después de empezar el examen, un alumno entró a realizarlo y le pidió una libreta al profesor....
Extraído de "Cuentos para regalar a personas inteligentes..."
Hace años, un inspector visitó una escuela primaria. En su recorrido observó algo que le llamó poderosamente la atención, una maestra estaba atrincherada en la parte trasera del aula, los alumnos tenían un gran desorden; el cuadro era caótico. Decidió presentarse: